Me gustaría compartir una de las cualidades fundamentales de la naturaleza de Swami Kriyananda—su alegría. Su propio nombre, Kriyananda, significa alegría a través de la acción y la práctica de Kriya. Incluso dijo que “Kriya, cuando se practica con alegría, nos llena de dicha.”

Las enseñanzas de India afirman que Dios, más allá de la creación, posee tres cualidades esenciales: existencia, consciencia y dicha—Sat, Chit, Ananda. Muchos preguntan, “¿Por qué creó Dios el universo?” En India, la respuesta habitual es: “Es la lila de Dios, Su juego.”

Personalmente prefiero la respuesta de Swamiji: “La propia naturaleza de la alegría es querer compartirse. Dios creó el universo para poder compartir Su alegría.”

Swamiji siempre expresaba alegría de una u otra forma. Emanaba de su ser como un manantial que brota de las profundidades de la tierra. Aquí les presento algunas de las formas en que vi expresarse esa esencia fundamental.

Una Burbuja de Alegría. Una vez a finales de la década de 1980, Swami y yo visitamos a Yogacharya Oliver Black en su comunidad en Michigan, Song of the Morning Ranch. Yogacharya nos dijo, “Me he rodeado de una burbuja de alegría y nunca dejo que nada ni nadie la reviente.”

Uno de sus alumnos relató la siguiente historia: Un incendio destruyó su templo y, tras un intento infructuoso por salvarlo, Yogacharya se retiró a su pequeña casa. Esa noche se presentó a cenar y parecía estar con su habitual alegría. Explicó, “Durante unas horas perdí mi burbuja de alegría, pero ahora la he recuperado.”

Swamiji también vivía en una burbuja de alegría. El primer templo en el Seclusion Retreat se incendió en 1974. Al día siguiente Swamiji entró en una tienda local, y cuando la dueña lo oyó cantar al entrar, dijo asombrada, “¡Estás cantando! Cuando mi casa se incendió, lloré durante tres meses.”

Él respondió con una amplia sonrisa, “¡Perdí el templo, no mi voz!”

La Alegría es la Solución. En 1976 Ananda Village también sufrió un incendio devastador, que destruyó casi todas las casas. La mayoría de las personas reaccionaron a un golpe así replegándose y adoptando una actitud defensiva. Swami, en cambio, optó por lo opuesto—emprendió una campaña nacional que llamó las Giras de la Alegría. Noche tras noche, ciudad tras ciudad, habló sobre Dios, Ananda, y la naturaleza de la alegría. Uno de sus temas principales era, “La alegría es la solución, no la recompensa.” Vive con alegría y todo lo demás mejorará: tu actitud mental, tu salud, tu éxito, y sobre todo, tu relación con Dios.

El Humor. Una forma de expresar alegría es el humor. A la gente le encanta reír, y es una excelente manera de compartir la alegría de Dios. Swamiji disfrutaba especialmente el humor de P. G. Wodehouse, diciendo que su humor inocente era como una visión de la humanidad desde la “perspectiva de Dios.” A menudo, cuando nos acercábamos a eventos especiales, se corría la voz entre los vecinos de Ananda Village: “Esta noche va a leer un cuento de Wodehouse.” Hay muchas grabaciones encantadoras de estas historias, pero te advertimos: a veces Swamiji se ríe tanto que tendrás que esperar un rato antes de que la historia continúe.

La Alegría de Dar. Swamiji tenía una naturaleza increíblemente generosa y le encantaba hacer regalos. Nos decía, “Si sientes un fuerte impulso de comprar algo, no intentes reprimirlo. A menudo es mejor comprarlo, y luego regalarlo.”

Una vez, en ese mismo viaje, Swamiji y yo visitamos el Epcot Center de Disney en Florida antes de ir a Song of the Morning. Epcot tiene pequeñas tiendas y actividades de once países diferentes, dispuestas alrededor de una laguna. A Swamiji, como ciudadano del mundo, le encantaba pasar la mañana visitando las distintas “naciones.” En la tienda japonesa, vio un hermoso juego de té y comentó, “Es tan bonito que me gustaría comprarlo, pero ya tengo demasiadas teteras en casa.” Al día siguiente, la escena se repitió. Finalmente, en nuestro tercer y último día, cedió y lo compró.

Un par de semanas después de nuestro regreso, Swamiji visitó nuestra casa con una sonrisa algo traviesa pero alegre, y nos obsequió el juego de té. Nosotros, a su vez, solemos compartir el te y la historia con nuestros invitados.

Yogananda dijo, “Así como el pianista está siempre pensando en la música, el que ama a Dios está siempre pensando en Él. Una alegría divina alimenta la mente, el corazón, y el alma. Esa alegría es Dios; Él es Alegría siempre renovada.”

Una estrofa de una de las canciones de Swami dice, “¡Hay alegría en los cielos! ¡Una sonrisa en las montañas! ¡Y una melodía resuena por todas partes!” Vivamos en esa burbuja de alegría. Es la solución a todo lo que nos preocupa.

Con Alegría,

Nayaswami Jyotish