Mantenerse Imperturbable

28 de mayo de 2026

Paramhansa Yogananda dijo que un yogui debe ser capaz de mantenerse imperturbable en medio del estruendo de mundos que se desmoronan. Al celebrar el centenario del nacimiento de Swami Kriyananda, quiero compartir algunos episodios de su vida que ilustran precisamente esta cualidad.

Durante los primeros años de Ananda, las clases de Swamiji fueron su principal fuente de ingresos, financiando la compra de terrenos y la construcción de sus primeros edificios. Impartía clases todas las noches de la semana en toda el área de la Bahía de San Francisco, y dirigía programas en el Retiro de Meditación (ahora Reclusión) (pulsa aquí para ver el enlace en inglés) los fines de semana. Pocas personas podían mantener semejante ritmo, pero estaba tan decidido a servir a su gurú que encontró la fuerza para continuar durante varios años.

Fue durante este periodo que Swamiji recibió noticias preocupantes de una maderera local a la que Ananda le compraba materiales de construcción. La comunidad se había atrasado en sus pagos, pero durante muchos meses había cumplido fielmente un acuerdo con el propietario para ponerse al día. Sin embargo, el propietario había embargado repentinamente la propiedad, y amenazaba con ejecutar la hipoteca. Una noticia así hubiera devastado a cualquiera que no tuviera una profunda fortaleza interior.

Swamiji ya había hecho todo lo posibles para cubrir sus numerosos gastos, y había recurrido a amigos generosos en busca de ayuda económica. Aún así, no tenía forma de afrontar esta nueva prueba. “El conocimiento por sí solo,” escribió más tarde, “no me habría ayudado a superar este obstáculo. He descubierto que lo único que funciona en una verdadera crisis es la fe en Dios.”

Varios días después, un joven que asistía a una de sus clases le preguntó a Swamiji si aceptaría una donación por su trabajo. ¡Eran 3.000 dólares! Swamiji llamó al dueño esa misma noche y le dijo, “Tengo el dinero que pides, pero no te pagaré hasta que hayas incurrido en todos los gastos legales que puedas. Recordando tu avaricia, esperaré hasta el último momento antes de pagarte lo que te debo.” El hombre le ofreció a Swamiji un gran descuento si le pagaba de inmediato. Esta capacidad no solo para superar los desafíos, sino para convertirlos en oportunidades, ha sido clave en el éxito de Ananda.

En su libro La Necesidad de Comunidades Espirituales (pulsa aquí para ver el enlace en inglés), Kriyananda escribió: “Son muchas las lecciones que me han enseñado estos últimos años… Mi primera sugerencia [a aquellos interesados en fundar comunidades] sería: prepárense para las adversidades y las dificultades… he aprendido que la gracia divina crece en el terreno de los corazones que han sido ablandados por el sufrimiento.”

Otra demostración del coraje y la resiliencia de Swamiji se produjo en 1976 cuando Ananda fue devastada por un incendio forestal. Veintiuna de las veintidós casas existentes se perdieron, y cientos de hectáreas de tierra fueron reducidos a cenizas. No había ningún seguro que cubriera las pérdidas.

Una vez más, estuvo a la altura de las circunstancias, y unos días después convocó a una reunión de toda la comunidad. Con calma, energía enfocada y positiva, preguntó: “¿Quién está dispuesto a salir a ganar el dinero para reconstruir?” Muchas manos se alzaron.

Luego: “¿Alguien sabe de algún trabajo disponible que nos permita trabajar juntos?” Alguien comentó que había contratos gubernamentales disponible para grupos para plantar árboles en zonas deforestadas. Una vez más, muchos voluntarios se ofrecieron.

Finalmente: “¿Dónde podemos encontrar viviendas para alojar a la gente durante el invierno?” Un miembro sugirió que el gobierno local podría permitirnos temporalmente instalar pequeñas caravanas en el terreno—aunque esto no estaba permitido por las normas del condado en ese momento. Todas estas ideas se concretaron. Swamiji infundió a todos los presentes su propia fuerza y confianza en que se encontrarían soluciones para cualquier desafío que se presentara.

Tras el incendio, Swamiji, siempre expansivo, comenzó una serie de giras nacionales llamadas “Las Giras de la Alegría,” en las que viajó por todo el país en repetidas ocasiones para recaudar fondos y atraer nuevos miembros a Ananda. El lema de sus programas era “La alegría es la solución, no la recompensa.” Siempre afrontando la adversidad con valentía y fe, encarnó la verdad de que hay una solución para cada problema.

Una estrofa de la canción de Swamiji “El Secreto de la Risa (pulsa aquí para ver el video en inglés)” captura su espíritu a la perfección:

Canta cuando brille el sol, canta cuando llueva,
Canta cuando tu camino parezca extraño.
En medio de la tempestad, aprovecha el destello del rayo,
¡Y cabalga los vientos del cambio!

Gracias, Swamiji, por mantenerte siempre imperturbable, y por mostrarnos cómo nosotros, también, podemos “aprovechar el destello del rayo, y cabalgar los vientos del cambio.”

Con alegría y gratitud,

Nayaswami Devi